Métodos anticonceptivos: conocer las opciones para elegir mejor

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Contar con información clara y confiable sobre salud sexual permite tomar decisiones libres e informadas. Los métodos anticonceptivos son herramientas que ayudan a prevenir embarazos no intencionales y, en algunos casos, también reducen el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS).

Todas las personas tienen derecho a acceder a información y a recibir orientación para elegir el método que mejor se adapte a su etapa de vida, sus preferencias y sus necesidades de salud. Además, existen métodos anticonceptivos con cobertura dentro del sistema de salud y las obras sociales, favoreciendo un acceso oportuno y continuo.

Existen distintos tipos de métodos anticonceptivos.

Los métodos de barrera actúan evitando el contacto entre espermatozoides y óvulo. Dentro de este grupo se encuentran el preservativo externo y el preservativo interno. Son los únicos métodos que, además de prevenir embarazos, ayudan a disminuir el riesgo de transmisión de ITS, por lo que se recomienda su uso especialmente en relaciones sexuales con posibilidad de exposición.

Los métodos hormonales funcionan mediante la liberación de hormonas que impiden o dificultan la ovulación. Entre ellos se encuentran:

  • Pastillas anticonceptivas: se toman diariamente siguiendo indicación profesional.
  • Inyectables: se aplican con una frecuencia determinada según el tipo.
  • Implante subdérmico: pequeño dispositivo que se coloca debajo de la piel del brazo y brinda protección prolongada.
  • Parche anticonceptivo: libera hormonas a través de la piel y se reemplaza periódicamente.

También existen métodos de larga duración que no requieren uso diario.

El DIU de cobre es un dispositivo que se coloca dentro del útero y actúa dificultando la fecundación sin utilizar hormonas.

El SIU hormonal es un sistema intrauterino que libera hormonas localmente y ofrece protección anticonceptiva prolongada.

Por otro lado, la anticoncepción de emergencia es una alternativa para situaciones específicas, como una relación sexual sin protección o una falla del método utilizado. Debe utilizarse lo antes posible y no reemplaza un método anticonceptivo de uso habitual.

No existe un método único que sea el mejor para todas las personas. La elección depende de múltiples factores: edad, antecedentes de salud, comodidad, frecuencia de uso, deseos reproductivos y preferencias personales.

Por eso, la consulta médica es una instancia clave para recibir asesoramiento, resolver dudas y elegir de manera informada.

Desde la obra social promovemos el acceso a información confiable y recordamos que existen prestaciones y métodos anticonceptivos con cobertura, además de espacios de orientación y acompañamiento para acompañar cada decisión vinculada al cuidado de la salud sexual y reproductiva.

Consultá el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable.

La información publicada es de carácter educativo y no reemplaza la consulta con el profesional de la salud.