Infecciones de transmisión sexual: información para prevenir y detectar a tiempo

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Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son infecciones que pueden transmitirse principalmente durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin protección. Algunas también pueden transmitirse por contacto con sangre o de una persona gestante a su bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia.

Muchas ITS pueden no presentar síntomas durante un tiempo, por eso el acceso a información, el uso de medidas de prevención y los controles de salud son fundamentales para el diagnóstico temprano y el cuidado de la salud.

Entre las ITS más frecuentes se encuentran:

  • VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana): afecta el sistema inmunológico. Actualmente existen tratamientos que permiten mejorar la calidad de vida y reducir la transmisión cuando se realiza un diagnóstico oportuno.
  • Sífilis: infección bacteriana que puede presentarse en distintas etapas y que tiene tratamiento.
  • HPV (Virus del Papiloma Humano): es una de las infecciones más frecuentes. Algunos tipos pueden producir lesiones que requieren seguimiento médico.
  • Hepatitis B: infección viral que afecta al hígado y que puede prevenirse mediante vacunación.
  • Gonorrea: infección bacteriana que puede generar síntomas genitales, aunque también puede cursar sin manifestaciones.
  • Clamidia: infección frecuente que muchas veces no presenta síntomas y puede detectarse mediante estudios específicos.

Existen distintas formas de transmisión según el tipo de infección, pero una de las principales medidas de prevención continúa siendo el uso correcto del preservativo en todas las relaciones sexuales con posibilidad de exposición.

El preservativo externo y el preservativo interno ayudan a reducir el riesgo de transmisión de ITS y también pueden prevenir embarazos no intencionales. Para que sean efectivos, es importante utilizarlos desde el inicio hasta el final de la relación sexual y verificar siempre su fecha de vencimiento y estado del envase.

Además de las medidas de prevención, es importante desarmar algunos mitos frecuentes:

  • “Si no hay síntomas, no hay infección” → Falso. Muchas ITS pueden cursar sin síntomas.
  • “Solo algunas personas pueden contraer ITS” → Falso. Cualquier persona sexualmente activa puede estar expuesta.
  • “Usar preservativo solo a veces alcanza” → Falso. La protección requiere uso correcto y constante.

Los testeos periódicos son una herramienta clave para el cuidado de la salud sexual. Realizar controles permite detectar infecciones de manera temprana, acceder al tratamiento oportunamente y evitar complicaciones.

La vacunación también cumple un rol central. La vacuna contra HPV y la vacuna contra Hepatitis B forman parte de las estrategias de prevención y contribuyen a disminuir el riesgo de enfermedad.

Ante dudas, consultas o necesidad de orientación, acercate a los espacios de atención habilitados por la obra social. Los equipos de salud pueden brindar asesoramiento, indicar estudios cuando corresponda y acompañar el acceso a prestaciones vinculadas con la salud sexual y reproductiva.

Cuidar la salud sexual también es acceder a información confiable, prevenir y consultar a tiempo.

Consultá el Programa de Salud Sexual y procreación Responsable.

La información publicada es de carácter educativo y no reemplaza la consulta con el profesional de la salud.