Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha impulsada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de cuidar la salud mental y brindar apoyo a quienes atraviesan momentos de crisis.
En Argentina, contamos con la Ley Nacional de Prevención del Suicidio N.° 27.130, que reconoce al suicidio como un problema de salud pública que requiere el compromiso del Estado, de la comunidad y de todos los actores del sistema de salud y establece la necesidad de desarrollar políticas integrales de promoción, prevención y asistencia. Esta ley garantiza el acceso a la atención y busca reducir el estigma que muchas veces impide pedir ayuda.
Los datos recientes son preocupantes: la tasa de suicidios ha mostrado un aumento en los últimos años, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Según registros oficiales, el suicidio constituye una de las principales causas de muerte en personas de entre 15 y 29 años, lo que nos interpela como sociedad a redoblar los esfuerzos de prevención y acompañamiento.
¿Qué podemos hacer?
• Escuchar sin juzgar: Brindar un espacio de diálogo abierto puede marcar una diferencia.
• Acompañar: Nunca minimizar el sufrimiento de la persona que atraviesa la crisis.
• Buscar ayuda profesional: La atención psicológica y psiquiátrica es clave en la prevención.
• Actuar a tiempo: Si alguien expresa ideas suicidas, no dejarlas pasar por alto, minimizándolas y creyendo que “ya van a pasar”.
¿Cuál es el rol de las Obras Sociales y Prepagas?
Las obras sociales y prepagas cumplen un rol central al:
• Asegurar el acceso a la atención en salud mental, tanto en consultas psicológicas como psiquiátricas, sin barreras administrativas ni dilaciones.
• Promover la detección temprana, capacitando a profesionales y administrativos de distintas áreas de la salud para identificar signos de alarma en los afiliados.
• Facilitar la continuidad de los tratamientos, garantizando coberturas plenas en medicación psicotrópica y terapias de seguimiento.
• Impulsar acciones de prevención y promoción, a través de campañas de concientización y espacios de escucha dirigidos a la comunidad.
En un contexto donde las estadísticas muestran un incremento de los casos de suicidio, resulta indispensable que las obras sociales y prepagas asuman su rol no solo como financiadores de la atención, sino como agentes activos en la protección de la salud mental y en la construcción de redes de apoyo que salvan vidas.
¿Dónde pedir ayuda?
Si vos o alguien cercano está atravesando una situación de crisis, no estás solo/a. Podés
comunicarte de manera gratuita y confidencial con:
• Línea 135 (Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Gran Buenos Aires).
• (011) 5275-1135 (desde todo el país).
• Línea 144 si la situación está vinculada a violencia de género.
• Además, podés acercarte al hospital o centro de salud más cercano.
Artículo cortesía de SIGED – Servicio Integral de Gerenciamiento de Prestaciones de Discapacidad