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Coqueluche: la importancia de la vacunación

La tos ferina, también conocida como tos convulsa o coqueluche, es una enfermedad respiratoria aguda que puede prevenirse mediante la vacunación. Puede afectar a personas de todas las edades, aunque los cuadros más graves se observan en lactantes y niños pequeños, en quienes puede provocar complicaciones severas e incluso la muerte.

Se trata de una enfermedad altamente contagiosa, que se transmite con facilidad en situaciones de contacto estrecho, como en el hogar, escuelas o espacios de cuidado infantil. Por este motivo, el diagnóstico precoz y el inicio oportuno del tratamiento son fundamentales para reducir la transmisión.

El principal agente causal es la bacteria Bordetella pertussis. Otra bacteria del mismo género, Bordetella parapertussis, también puede producir un cuadro similar, aunque generalmente más leve.

En adolescentes y personas adultas, la infección suele presentarse con síntomas leves o incluso pasar desapercibida. Sin embargo, estas personas pueden transmitir la enfermedad, actuando como fuente de infección para los grupos más vulnerables, especialmente los lactantes. Por ello, es importante considerar esta enfermedad ante cuadros de tos persistente en cualquier edad y consultar al sistema de salud.

La vigilancia epidemiológica permite monitorear la circulación de la enfermedad, evaluar el impacto de la vacunación e identificar poblaciones en riesgo. En los últimos años se ha observado una disminución en las coberturas de vacunación, particularmente desde la pandemia de COVID-19, lo que incrementa el número de personas susceptibles y el riesgo de casos graves.

Diversos factores pueden influir en esta situación, entre ellos las dificultades de acceso a los servicios de salud, la baja percepción de riesgo, la desinformación, las oportunidades perdidas de vacunación y problemas en la organización o disponibilidad de recursos.

La vacunación constituye la principal medida de prevención y es una estrategia segura y efectiva para reducir la enfermedad, especialmente en lactantes y otras poblaciones vulnerables. Cabe señalar que haber padecido la enfermedad no asegura una protección duradera, por lo que se recomienda completar el esquema de vacunación correspondiente.

Esquema de vacunación contra la tos ferina en Argentina:

  • Esquema primario: ○ 2, 4 y 6 meses (quíntuple celular) 
  • Refuerzos: 
    • 15-18 meses (quíntuple celular) 
    • 5 años (triple bacteriana celular)
    • 11 años (triple bacteriana acelular) 
  • En cada embarazo (triple bacteriana acelular) 
  • Personal de salud en contacto con niños menores de un año (1 dosis de triple bacteriana acelular cada 5 años)

Este esquema forma parte del Calendario Nacional de Vacunación y es fundamental para la protección individual y colectiva.

Fuente: https://www.argentina.gob.ar/salud/inmunoprevenibles/vigilancia/tos-convulsa-coqueluche

La información que antecede es de carácter educativo y no reemplaza la consulta con el profesional.