El Día Mundial de la Diabetes fue proclamado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de la Diabetes (FID) en 1991, en respuesta a la creciente preocupación por la amenaza que esta enfermedad representa para la salud pública a nivel global. El 20 de diciembre de 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas oficializó esta fecha como un día internacional bajo el auspicio de la ONU. La proclamación busca aumentar la conciencia sobre la diabetes y promover el acceso a la atención médica adecuada para prevenir y controlar la enfermedad, reduciendo así las complicaciones y las muertes prematuras asociadas.
La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por presentar niveles altos de azúcar en sangre.
El azúcar en sangre (glucemia), cuando tiene valores por encima de lo normal, se lo denomina hiperglucemia, y cuando se sostiene en el tiempo puede dar lugar a complicaciones en diferentes órganos.
La diabetes es una enfermedad crónica, esto significa que acompaña toda la vida a la persona que la padece. Sin embargo, con un seguimiento y tratamiento adecuado se pueden prevenir complicaciones y llevar una vida normal.
Se estima que 1 de cada 10 argentinos de 18 años o más tiene diabetes y dado que, por varios años permanece sin síntomas, aproximadamente 4 de cada 10 personas que la padecen desconocen su condición.
Cuando comemos, los alimentos se digieren y la glucosa se absorbe y distribuye en nuestro organismo. La glucosa es un azúcar que el organismo utiliza como fuente de energía para poder funcionar, pero para que pueda ingresar a las células necesita de la insulina, que es una hormona producida por el páncreas.
En las personas con diabetes existe una alteración en la producción y/o el funcionamiento de la insulina, entonces la glucosa queda afuera de la célula acumulándose en la sangre (hiperglucemia).
El diagnóstico de la diabetes se realiza mediante la medición de la glucosa en sangre en ayunas (glucemia basal) y se recomienda en las siguientes circunstancias:
Los síntomas de la diabetes pueden variar de intensidad en diferentes personas y según el tipo de diabetes.
La diabetes tipo 1 suele producir síntomas de forma rápida y clara tras la falta de producción de insulina, por lo que su diagnóstico suele ser prácticamente inmediato tras el inicio de los síntomas.
En cambio, la diabetes tipo 2, es mucho más gradual, pueden pasar varios años sin que se produzcan síntomas que hagan sospechar su presencia por lo cual, el diagnóstico se puede producir al realizar un análisis de sangre por otro motivo.
Los síntomas de la diabetes pueden ser:
Se basa en 4 pilares:
Para la diabetes tipo 1, por el momento, no existe ningún método eficaz para su prevención.
En cambio, está comprobado que la diabetes tipo 2, puede evitarse en gran medida adoptando un estilo de vida saludable, a través de un plan alimentario, actividad física y evitar fumar.
Cuando el azúcar en sangre tiene valores por encima de lo normal, sostenidos durante mucho tiempo, puede dar lugar a las complicaciones crónicas.
Cuando se afectan los pequeños vasos sanguíneos, se denominan complicaciones microvasculares, que comprometen a los ojos, riñones y nervios de los pies. Si se afectan los vasos sanguíneos de mayor tamaño, se denominan complicaciones macrovasculares, que comprometen al corazón, cerebro y/o arterias de los miembros inferiores.
Las complicaciones de la diabetes pueden prevenirse, controlando los niveles de glucemia y de los otros factores de riesgo cardiovasculares (como ser la hipertensión arterial, dislipidemia, obesidad, tabaquismo y sedentarismo).
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